Un hermano encariñado con México

El hermano Auxibio Franco Villares nació el 24 de marzo de 1926 en Melgar de Abajo, España.

Hizo sus votos en 1946; ha trabajado en nueve colegios de México, uno en España y otro más en Cuba.

Conoció la congregación de los maristas por un hermano llamado Ricardo “llegó al pueblo y habló con varios niños, cuando llegue a casa les dije a mis padres que quería ser Hermano Marista, no les extraño ya que desde pequeño veían en mí cierta inclinación hacia la vida religiosa. Meses después, el Hermano Ricardo me escribió una carta en la que me decía que me recibía en la casa de formación de Carrión de los Condes a la cual  me llevaron mis padres, en un carro jalado por mulas a los 11 años de edad”.

Su primera experiencia como maestro la tuvo en el Colegio Inmaculada en Gerona, España. “A los tres meses me avisaron que ya podía ir a México y cuando les avise a los niños que tenía que dejarlos, que era mi destino, no me dejaron salir, se abrazaron a mis piernas, entonces les dije: Déjenme ir a la dirección e indicar que me quedo con ustedes, pero ya no regresé, pues el hermano que me remplazaría ya estaba en la clase”.

“Después de estar en Gerona, España me envían a Santa Clara, Cuba al Colegio del Sagrado Corazón. Transcurrieron tres meses de lo más divertido, ayudando a un Hermano con los más pequeños. No obstante, en mi mente tenía el llegar a México, lo cual se dio el 13 de abril 1944. A mi llegada  me colocaron en el Instituto México, de ahí pase al Colegio Cervantes Parroquia en Guadalajara y en 1953 en el Colegio Cervantes Colonias; impartiendo en todos ellos clases a nivel primaria”.

En 1954 llego a Ocotlán, Jalisco y habiendo terminado los estudios de la Normal Superior fungió como profesor titular de la clase de biología a nivel secundaria.  “En diciembre del 1956, me envían al segundo noviciado en Italia”.

Después de un año, regreso a México al Colegio Cervantes Costa Rica e impartió las materias de zoología y botánica en la preparatoria y de zoología en la Normal Superior. Después de 13 años, en 1970 entró al Internado México como maestro de biología y enfermero.

En 1972, llegó a Aguascalientes para dar biología en secundaria y anatomía en la preparatoria. Dos años después llego a Mérida al Centro Universitario Montejo  y nuevamente se desempeño como maestro de biología y zoología

"En 1989 me trasladan a los Mochis Sinaloa y en 1993, al Colegio México de Nuevo Laredo, Tamaulipas". Aquí, al no tener asignaturas que impartir se dedicó a estar en medio de los niños.

“En el año 2000, el Hermano Provincial me envía nuevamente a Mérida, al Colegio Montejo y desde entonces estoy amando a niños y papás”.

El hermano Auxibio gusta de pasar horas en la computadora, actualmente tiene un espacio en youtube donde comparte videos que él elabora y videos de actividades del colegio y de cosas interesantes que encuentra en internet.

Para entrar dar clic en: http://www.youtube.com/channel/

Otra cosa que lo caracteriza es que le gusta tener en su oficina insectos, pájaros y animales disecados, los expone para que estén a la vista de los niños. A los niños pequeños les gusta mucho visitarlo y observar su colección.

A continuación algunas preguntas, que le hicieron en el colegio:

-¿Cómo eran los niños hace 70 años?

“Los niños son siempre los mismos, ciertamente los adelantos científicos cambian sus actitudes; pero el hombre se moldea con los parámetros que le acomodan”.

-Hasta la fecha ¿cuáles son los cambios que le han llamado la atención con respecto al comportamiento de la sociedad?

“Creo que el mundo ha perdido el alma, antes se pensaba más en Dios, ahora muchas personas lo han sacado de su mente y de su familia y han olvidado vivir según sus normas. Los tiempos no cambian, lo que cambian son las personas”.

- Dígame 5 diferencias entre sus años de estudiante y la época actual.

“Considero que actualmente el Respeto, Obediencia, Disciplina, Orden y Amor carecen de la fuerza para llamarse así”.

-¿Qué impacto ha tenido en la educación la evolución tecnológica?

“Facilita la enseñanza porque se puede educar de una manera más activa. Siempre podemos hacer algo por los demás y si con la tecnología lo podemos lograr ¡VALE LA PENA!”

-¿Cuál es el secreto para ser un buen maestro?

“El amor al trabajo, la disciplina y el respeto, pero sobre todo, un gran amor a Dios”.

-¿Cómo era la relación con su familia?

“Fui muy querido por mis padres y por mis abuelos. Más por mis abuelos maternos, porque vivíamos en la misma casa.  Cuando supieron que quería ser Hermano Marista, lo tomaron con mucha alegría”.

-¿Cómo surgió Yucatán en su vida?

“La primera vez que estuve en Mérida, mi sobrino el hijo mayor de mi hermano, me pide trabajo. Le habló de él a los Hermanos y proponen que como ha dado clases de física y matemáticas en España, que podría hacer los mismo acá en México. Al mes se presentó y se enroló con el negocio de aires acondicionados. Así que cuando estaba el Nuevo Laredo, el provincial me propone regresar a Yucatán para estar cerca de mi pariente”.

-¿Qué materiales didácticos ha utilizado en el transcurso de su profesión antes de la computadora?

“Primero filminas, luego transparencias, micas con el retroproyector y películas”.

-¿A qué equipo de fútbol le va?

“A los Chivas y al Real Madrid”

-¿Cuál es su comida preferida?

“Me gusta comer de todo, así nos enseñaron. Ahora me dicen, no tome azúcares ni grasas, y ahí nos vamos”.

-¿Qué tipo de música le gusta escuchar?

“La clásica y la española. Pero me encanta la mexicana con mariachi”.

-¿Con quién se identifica más en su casa?

Con todos, ya que todos son mis hermanos.

-¿En que ciudad le ha gustado más vivir?

En todas las que he estado he sido muy feliz. Mi vida es de obediencia, a donde me envíen estaré bien.